El invento que os mostramos hoy parece sacado de una película de ciencia ficción, pero es muy real. Se trata de una cerradura llamada Kevo y fabricada por Kwikset que puede comunicarse vía Bluetooth con un iPhone. En función de esta comunicación, abre la puerta o no. Si ese iPhone tiene el permiso correspondiente, simplemente con acercarnos con el terminal en el bolsillo y tocar la cerradura, conseguiremos abrir la puerta.
El sistema funciona con un pequeño toque que hacemos sobre la cerradura, para activar el sistema de comunicación Bluetooth… básicamente, para decirle a la cerradura que intente encontrar el iPhone. En el smartphone, no hay que hacer nada. Al conectar con la cerradura comprueba la identidad del dispositivo y la cerradura abre la puerta sin más. El usuario, no tiene ni por qué tocar el iPhone… simplemente con estar en el rango de cobertura de su Bluetooth, la puerta se abrirá.
















