Microsoft culpa a la Unión Europea de que Windows deje de funcionar como el otro día

Hace unos días, una actualización de un software de seguridad causó que unos cuantos millones de PCs con Windows alrededor del mundo no pudieran terminar la secuencia normal de arranque, resultando en pantallas azules de la muerte alrededor del globo.

La famosa Blue Screen Of Death de Windows, o BSOD para abreviar
La famosa Blue Screen Of Death de Windows, o BSOD para abreviar.

Esto causó vuelos cancelados y muchos otros problemas para muchísimas personas. Algunos aprovecharon para mofarse de Microsoft o de Windows en general, como dando a entender que los usuarios de macOS o de Linux no tienen este problema. Lo cierto, es que esta misma actualización de software de seguridad que estropeó tantos PCs, también ha llegado a los Macs, pero no ha podido causar muchos daños por una sencilla razón; en macOS, este software no se puede ejecutar a nivel de kernel. Sólo a nivel de usuario, y a ese nivel, no es posible causar problemas.

Ahora quizás te preguntes por qué en Windows este tipo de software sí se ejecuta a nivel de kernel. La respuesta está curiosamente en la Unión Europea, que obliga a Microsoft a permitir a otros socios colaboradores y proveedores como CrowdStrike Falcon, los autores de este antivirus que causó problemas, acceso al kernel del sistema operativo. Se trata de una regulación con la que ahora obliga a Apple a permitir tiendas de Apps alternativas en iOS, por ejemplo. Micorosoft también está obligada a permitir ciertas cosas que de otra manera no permitiría porque, simplemente, les obligan por ley. En este caso, esa petición de la Unión Europea se aplica en todo el mundo, y ese acceso al kernel de Windows es lo que realmente ha permitido a CrowdStrike meter la pata tan hasta el fondo y causar este problema, aunque obviamente no fue de manera deliberada. El problema es que con los kernels hay que andar con pies de plomo porque cualquier cosa puede causar grandes problemas como el del otro día.

Apple, por lo menos hasta el momento, no está obligada a permitir el acceso al kernel de macOS a ninguna empresa, y por lo tanto, no tiene este problema. Lo mismo se puede decir ninguna de las distribuidoras de las diferentes versiones de Linux que existen. Por esa razón Microsoft se queja ahora amargamente de esta situación que consideran injusta, muy probablemente, con mucha razón.

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