Piénsatelo bien antes de comprar unos AirPods: Duran 2 o 3 años como mucho

Los AirPods han sido todo un éxito para Apple desde que lanzaron al mercado su primera versión a finales del año 2016. Desde entonces han vendido más millones de los que pueden contar, y ciertamente son un producto muy interesante, muy bien hecho, que suenan muy bien y extremadamente útiles. Todo es bueno hasta que uno se encuentra con un problema del que muchos usuarios no son conscientes cuando los compran: Son prácticamente desechables.

AirPods de segunda generación en la caja de carga no inalámbrica
AirPods de segunda generación en la caja de carga no inalámbrica

El gran problema que tienen los AirPods es precisamente ese; Su batería, como en todos los productos electrónicos que las utilizan, se degradan y pierden efectividad con el uso, y también con el tiempo. Incluso si no se utilizan, el tiempo acabará por hacerlas prácticamente inútiles tarde o temprano. Cuando la batería de los auriculares empieza a fallar, los AirPods funcionan durante unos minutos, reportando casi el 100% de carga, para pasar a apagarse sin aviso previo o indicar carga del 20% en muy poco tiempo. No da tiempo a escuchar un podcast, o incluso una canción entera.

En esta situación, la única solución es comprar los auriculares por separado, que Apple vende por 79 eurodólares. Si tienes AppleCare+, el reemplazo es gratuito. Si no lo tienes, esos 79 eurodólares te dan un auricular totalmente nuevo, con una batería que de nuevo te dará dos o tres años de uso relativamente normal. La caja de carga, al tener una batería más grande, tiene una vida útil más larga que los auriculares.

AirPods de tercera generación
AirPods de tercera generación.

Los auriculares, al tener una batería tan minúscula, sufren más los problemas de la degradación de batería, y tras unos pocos cientos de ciclos de carga y descarga, simplemente dejan de funcionar. El resto del auricular es perfectamente útil, pero Apple no hace el más mínimo esfuerzo por hacer la batería reemaplazable por el usuario, o siquiera por ellos mismos. Probablemente se podría tomar el mástil, enroscándolo, como un método para cambiar una batería vieja por una nueva, pero no están diseñados así. Para poder abrir un AirPod, es necesario romper el plástico del auricular. Así nos lo cuentan en este vídeo de iFixit en donde abren los nuevos AirPods de tercera generación;

Por todo esto, piénsatelo muy bien antes de pasar por caja a pagar los 199€ que cuestan los nuevos AirPods de tercera generación, o en cualquiera de sus versiones, porque son prácticamente productos desechables. Son buenos productos, pero tienen ese grandísimo problema.

Actualización: Ante la polémica que ha causado este artículo en redes sociales, puntualizamos algunos detalles; Sí, hay casos en los que te pueden durar 4 o 5 años, todo depende del uso que se les de, ciclos de carga y descarga, o incluso pura suerte. Pero eso no deja de ser un límite claro y conciso a la vida útil de estos auriculares. Las baterías de los AirPods deberían ser reemplazables, siempre, por diseño. En un dispositivo pequeño, ¿es difícil algo así? probablemente sí, pero no lo vemos imposible. Es una cuestión de prioridades. Apple siempre se las da de querer proteger el medioambiente, ¿verdad? – podrían empezar por dar prioridad a hacer sus productos más durables, y eso pasa por poder cambiar las baterías de una manera razonable, incluso si sólo fuera posible en sus tiendas. Pero debería existir ese método, y a día de hoy, no es así. Por eso seguimos manteniendo que los AirPods son productos desechables, incluso si tienes la suerte de que sus pequeñas baterías te aguanten funcionando más de 2 o 3 años.