Estos días se está celebrando el CES (Consumer Electronics Show) de este nuevo año 2026. Sí, ese mítico evento antes aprovechado para presentar todas las novedades tecnológicas del año, aún existe incluso ahora, era en la que la mayoría de las grandes compañías prefieren presentar ellas mismas sus propios productos en sus propios eventos, por supuesto con Apple a la cabeza. Uno de los productos presentados este año por parte de una compañía llamada Intricuit nos llama la atención porque permite convertir un MacBook en un ordenador con pantalla táctil.

Con esta especie de lámina de cristal que utiliza los propios imanes de colocados por Apple en la pantalla de los MacBook para facilitar su cierre y apertura, los usuarios pueden utilizar gestos típicos de un iPhone o iPad como moverte por páginas web arrastrando los dedos o hacer zoom con varios dedos.
Además de eso permite también escribir con una stylus o lápiz especialmente pensado para este accesorio, ya que el Apple Pencil no funciona en este caso. Este lápiz puede funcionar con detección de presión e inclinación. Cuando se tiene el accesorio conectado al MacBook, no se puede cerrar la pantalla porque se conecta con un cable USB-C en la parte inferior y además tiene un voluminoso bloque ahí para su batería y controladora. No obstante, una vez se termina de utilizar, se puede pegar por la parte de atrás de la pantalla del MacBook y cerrar el portátil con el accesorio bien guardado en su parte exterior.

Este accesorio podría venir también con un soporte que permite colocarlo por detrás de la pantalla para qué esta no se mueva ante la presión de los dedos o del lápiz. Decimos podría, porque aunque ha sido presentado en el CES 2026, en la propia web del producto se indica que se lanzará pronto en Kickstarter. Los usuarios corren el riesgo de que algo salga mal y se queden sin el dinero y sin el producto, como muchos otros proyectos en esta plataforma de financiación colectiva.
Desde hace años se viene rumoreando que Apple trabaja en un MacBook con pantalla táctil, algo que el propio Steve Jobs denostó publicamente indicando que en sus pruebas no lo veían realmente útil porque entre otras cosas, era difícil e incómodo mantener la postura con el brazo apuntando a una pantalla dispuesta verticalmente en frente del usuario durante mucho tiempo.























