No son sólo Facebook o Google; Apps para adultos y apuestas también se aprovechan del certificado empresarial de Apple

Muchos desarrolladores en todo el mundo van a querer a Facebook un poquito menos a partir de ahora después de que Apple les retirara sus certificados empresariales de desarrollador. La causa fue que esa red social utilizaba esos certificados para instalar Apps en iPhones de personas ajenas a su organización, con el único objetivo de saltarse los controles que Apple impone en la App Store, en donde su App no sería aceptada. Poco después de ese caso, todos miramos al resto de empresas, e incluso Google resultó que rompía esa regla, llevando a Apple a retirar sus certificados también con toda la coherencia del mundo. Ambas empresas trabajan ahora con Apple para recuperar esos certificados, y que sus empleados puedan continuar utilizando las Apps internas de la empresa, necesarias para trabajar o administrar diferentes aspectos de sus empleos desde un dispositivo iOS.

Apps de apuestas o contenidos para adultos

Hoy, la noticia es que una investigación de TechCrunch destapa que muchos más desarrolladores utilizaban esos certificados para saltarse las reglas de la App Store. Os estamos hablando de las Apps de apuestas, o las de contenidos para adultos, que obviamente, no tienen nada que hacer en la App Store.

Muchas de las empresas que programaban Apps de este tipo utilizaban certificados empresariales para permitir su instalación fuera de la App Store a clientes finales, algo completamente prohibido. Parece que todo el mundo se estaba aprovechando de estos certificados a espaldas de Apple, y ha sido sólo después de que el caso de Facebook saliera a la luz que todos los demás han aflorado después, como si fueran un dominó.

Está claro que Apple tiene un grave problema con esto. Las comprobaciones que hacen para comprobar que una empresa es lo que dicen que es, son muy laxas. Un certificado de este tipo cuesta 299 dólares, y sólo piden datos de una empresa que puede ser cualquiera que encuentres en Internet. Tras cumplimentar una serie de datos fáciles de conseguir incluso con herramientas de la propia Apple, se concede ese certificado. Parece que con ciertos pasos, cualquier desarrollador puede conseguir uno de estos certificados, y después, ya es sólo cuestión de cargarlo en un servidor para que a través de una URL se pueda instalar en cualquier iPhone o iPad, y con él, la App correspondiente, saltándose la App Store completamente. Apple después deja claro que ese certificado no se puede utilizar fuera de una organización empresarial, pero no tienen ningún tipo de control sobre eso y simplemente los desarrolladores pueden hacer lo que les parezca bien… en Apple no parecen saber si una persona que utiliza uno de estos certificados trabaja para esa empresa o no. No lo comprueban, y probablemente no lo puedan comprobar.

Con casi total seguridad, todo esto traerá cambios a la manera en la que Apple ofrece estos certificados y el seguimiento que hace de ellos después. Aún no sabemos con qué fórmula nos sorprenderán a todos pero lo único de lo que nadie duda, es que esos cambios se están cociendo ahora y no tardando mucho llegarán a todos los desarrolladores de la App Store, tanto los que siguen las reglas de Apple como los que no. Esta captura de pantalla nos muestra varias Apps que nunca hubieran llegado a la App Store… fueron todas descargadas por TechCrunch.

Apps para adultos o apuestas descargadas con certificados de empresa

Han publicado todos los datos de esas Apps, así que Apple tiene al menos un buen lugar por donde empezar a retirar certificados, si es que no lo han hecho ya.

Es un poco triste ver a Apple respondiendo siempre a este tipo de polémicas sólo después de que aparezcan en los medios de comunicación. No se trata ya de los certificados para las empresas, sino también de graves bugs que pasan totalmente desapercibidos hasta que llegan a las webs y TVs de medio mundo. A veces da la sensación de que Apple está tan metida en su propio mundo que no ve todo lo que ocurre fuera hasta que es demasiado tarde.

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