Apple ha llegado a un acuerdo para pagar 53 millones de dólares repartidos entre miles de usuarios que en el pasado intentaron hacer uso de la garantía y llevaron un dispositivo que tenían los indicadores internos que detectan agua de color rosa o rojo (lo que significa que han entrado en contacto con el agua).
Todos los iPhone llevan en su interior una serie de pequeñas pegatinas estratégicamente colocadas en lugares en los que el agua es susceptible de entrar al dispositivo, como por ejemplo el conector de auriculares. Si estas pegatinas son rosas o rojas a la hora de abrir el dispositivo, la garantía queda anulada ya que esta no cubre posibles maltratos (y que se caiga al agua es uno de ellos). No sólo Apple hace esto – la inmensa mayoría de fabricantes utilizan este sistema. Está desarrollado por la empresa 3M.












