El analista Ming Chi Kuo ha publicado un extenso tuit hoy en el que da su opinión sobre las maneras en las que Apple puede combatir la subida de aranceles a la importación de productos en EEUU. Básicamente, nos cuenta las opciones de Apple en la cadena de producción del iPhone para intentar conseguir que, en caso de no cambiar sus precios, su margen de beneficio no se vea afectado.

Estas son las propuestas que da;
- Apple podría incrementar la fabricación de iPhones en India. Los aranceles impuestos a ese país son del 27%, altos como a todos los demás países, pero aún así más bajos que los que han impuesto por ejemplo a China, desde donde salen ensamblados la mayoría de iPhones hoy en día.
- Apple podría subir el precio del iPhone en EEUU para contrarrestar esos aranceles de importación. Kuo dice que podrían subir el precio de los modelos Pro porque los usuarios que quieren esos terminales están dispuestos a pagar más dinero que los que tienen un presupuesto más ajustado y se van a por un modelo no Pro o incluso el de menor coste como el actual iPhone 16e.
- Apple también puede presionar más a los proveedores de componentes para el iPhone para que bajen aún más sus precios, pero vemos muy difícil que esto pueda ser posible porque hace muchos años que Apple ya exige precios realmente muy bajos que pueden conseguir gracias al hecho de que piden muchos millones de cada uno de esos componentes. Aquí, hay poco donde rascar.
- Los precios que Apple da por un iPhone antiguo también pueden bajar aún más. Eran ya muy bajos, pero este servicio es útil para los que no quieren complicarse la vida y sólo buscan un descuento, aunque pequeño, porque no quieren buscar la manera de vender el iPhone antiguo por ellos mismos.
- Apple puede intentar que las operadoras de telefonía móvil, que subvencionan el iPhone en EEUU para millones de clientes, puedan subvencionar aún más para absorber el coste añadido que suponen estos aranceles.

Sin duda, se acercan meses realmente interesantes en el aspecto económico de las cosas. Lo más probable es que, al final, los que paguen más dinero sean los norteamericanos, porque sin duda el iPhone continuará siendo ensamblado fuera de EEUU a corto o medio plazo.