Se consigue virtualizar la versión ARM de Windows 10 en un Mac con procesador M1

Una de las cosas que los usuarios que se compran un Mac con Apple Silicon pierden, es la compatibilidad nativa con Windows 10, o al menos, con la versión x86 de este sistema operativo de Microsoft. Apple ha soportado oficialmente la instalación de Windows en los Macs con CPU x86 durante muchos años, y ha programado drivers para los componentes de sus ordenadores en Windows a través de Bootcamp, el sistema que permite instalar Windows directamente, sin virtualizaciones ni emulaciones. Muchos usuarios han optado así por instalar Windows en sus Macs y luego elegir cual quieren elegir al encenderlos, pero sin duda el sistema más elegido por la mayoría de usuarios de macOS es virtualizar Windows, es decir, tener Windows instalado y funcionando en programas como VirtualBox o VMWare o Parallels. Al ser una instalación nativa y no una emulación, la velocidad es realmente buena. Sin embargo, ahora que el M1 de los nuevos Macs utiliza arquitectura ARM64 en lugar de x86_64, todo esto se ha esfumado. Los nuevos Macs no pueden utilizar Windows… a pesar de lo cual, ya se ha conseguido que una virtualización de Windows 10 en su versión para CPUs ARM, funcione en los nuevos Macs con Apple Silicon.

El programa de virtualización utilizado ha sido una versión modificada de QEMU. Microsoft tiene una versión ARM de Windows que, al igual que hace Apple con Rosetta, permite ejecutar código compilado para CPUs x86 en esos equipos. Esta versión de Windows 10 ARM virtualizada con QEMU en un Mac con procesador M1, puede hacer lo mismo, y si bien es ligeramente más lento que Rosetta ejecutando código para x86 en macOS, parece que el sistema en general es perfectamente utilizable.

Es de esperar que, aunque ahora sea difícil conseguir esto, en futuras versiones de QEMU y del resto de programas de virtualización, haya más soporte y se pueda incluso utilizar Windows 10 para x86 con cierta soltura gracias a la increíble velocidad de los SoCs de Apple. Que estas CPUs sean rápidas ejecutando código ARM ya lo sabíamos gracias al iPhone o al iPad en los últimos años, pero que emulando un procesador x86 consiga incluso superar a la versión real de ese mismo procesador, es una sorpresa que muy pocos se esperaban.