Uno de los productos más queridos y también más odiados de Apple fue el MacBook de 12 pulgadas. No era un Air, no era un Pro, sino un MacBook normal con un teclado de tamaño completo que llegaba hasta el borde, ultra delgado y muy ligero. Apple lo llamó el portátil reinventado cuando lo presentó en el año 2015.
Sin embargo tenía serios problemas. Para empezar utilizaba el famoso teclado butterfly, mucho más delgado pero también más ruidoso y más incómodo, con teclas que tenían mucho menos recorrido, pero sobre todo más propenso a fallar a poco que la suciedad se metiera debajo de ellas. A pesar de diferentes membranas y mejoras de diseño, este diseño de teclado nunca fue fiable, propiciando muchas reparaciones que se extendieron hasta el año 2024 y que también le costaron a Apple unos cuantos millones más. Fue un dolor de cabeza para muchos usuarios y también para Apple, y se recuerda como uno de los fallos de diseño más notables de Jony Ive como diseñador de Apple, un clásico ejemplo de un teclado que era perfecto antes del 2015 y que no necesitaba ser rediseñado. La prueba está en que Apple volvió a ese tipo de teclados pre-butterfly en el año 2020.
Además de ese teclado tan problemático, estos MacBooks de 12 pulgadas utilizaban una CPU x86 de Intel muy poco potente, el Intel Core M. Eran lentos. Muy lentos. Para colmar la lista de defectos, Apple decidió lanzarlo al mercado con un único puerto USB-C, que además también era su puerto de carga. Si necesitabas cargarlo, y no tenías un adaptador, tenías que desconectar cualquier otra cosa que estuvieras usando en ese puerto USB-C.
Todo esto llegaba con un precio de 1.299 dólares en su versión de entrada, de nuevo un precio que por ejemplo hoy en día supera con creces al de un MacBook Air que es muchísimo más rápido.
Ahora se rumorea el regreso de esta máquina, con una pantalla de 12,9 pulgadas, pero con un teclado que no de problemas, un procesador de Apple mucho más rápido y una autonomía de batería también muy superior, todo por un precio mucho más bajo. La idea es solucionar todos los problemas que tuvo ese precioso pero maldito MacBook de 12 pulgadas de hace diez años atrás.
Ese procesador de Apple podría ser un A18 Pro, el mismo que se utiliza en el iPhone 16 Pro, que es más que suficiente para la inmensa mayoría de usuarios para los que el precio es también el factor más importante. Estudiantes, usuarios que no precisan de tener la máquina más potente para hacer tareas como navegar por internet, videollamadas, algunos juegos etc. Para todos ellos, este MacBook podría ser realmente popular. Incluso es posible que pudiera tener más de un puerto USB-C además de un puerto de carga MagSafe como los MacBook actuales, solucionando así todos los problemas que tenía ese modelo del 2015. Imagínate todo esto por unos 699 eurodólares… podría ser todo un éxito de ventas. Esta es la idea detrás de ese nuevo MacBook más asequible con procesador de iPhone cuyos rumores llevan ya unos cuantos años sonando.























