Cuidado con la suciedad que hay en la pantalla de tu iPhone, puede dañar tu salud… y tu privacidad

A lo largo del día, utilizamos nuestras manos de manera totalmente inconsciente en multitud de cosas que nunca pensaríamos que podrían afectar a nuestro iPhone. Simplemente tomar el picaporte de una puerta para abrirla puede suponer transportar a la pantalla de nuestro iPhone todo tipo de gérmenes, bacterias, virus… que otras personas han dejado precisamente en ese sitio. Es una de las maneras más habituales (y no con el frío) que tenemos de de resfriarnos o enfermar de gripe durante el invierno. Aunque pueda parecer mentira, en nuestro iPhone tenemos toda una colección de agentes perjudiciales para la salud, con una densidad muy superior a la de, por poner un ejemplo, la taza de un retrete público. Sí, suena bastante fuerte – pero esto suele ser lo más habitual… porque rara vez limpiamos con un producto que tenga alcohol la pantalla de nuestro iPhone o iPad. Si además lo utiliza más de una persona, la concentración de diferentes tipos de bacterias se multiplica.

Más bacterias en tu iPhone que en el WC

Esta suciedad invisible en la pantalla de nuestro smartphone no es sólo para para nuestra salud, sino mala para la privacidad; Gracias a un estudio de estas sustancias depositadas en una fina capa en la pantalla de un iPhone, es posible averiguar todo tipo de información privada sobre su usuario, como por ejemplo, qué comida le gusta más, qué medicamentos está tomando y por lo tanto qué enfermedad tiene, el perfume o colonia que utiliza, qué trabajos tenían o qué hobbies practican, entre muchos otros detalles. Todo eso es lo que nuestra suciedad dice de nosotros, y está todos los días depositada en la pantalla de nuestro iPhone.

La manera de averiguar esta información es ionizando todo lo que hay pegado al cristal del iPhone y luego separarlas en función de su masa y de su carga eléctrica. Los resultados se comparan con una enorme librería de sustancias de todo tipo, de la misma manera que en un Aeropuerto se puede comprobar si una persona ha estado manipulando explosivos simplemente pasando una pequeña tira de papel con una sustancia ligeramente peligrosa a las agarraderas de una mochila, analizando si quedan restos de pólvora y otras sustancias similares. Todo esto de puede sonar a ciencia ficción, pero es algo rápido y barato de realizar, y la policía científica utiliza a menudo técnicas como éstas, que pueden dar pistas muy importantes para resolver casos. Es el mundo de CSI en la vida real.

El principal problema de esta suciedad es, no obstante, la salud. Lo único que se puede hacer para evitarlo es lavarte las manos a menudo, mucho más de lo que lo haces habitualmente, y limpiar también la pantalla de tu iPhone con toallitas que estén ligeramente impregnadas de alcohol, pero que no mojen el terminal. Algo tan sencillo como klevar estas toallitas encima o tener un paquete en casa o en la oficina harán que la próxima vez que te lleves los dedos a los ojos o la nariz, no te contagies con algo que te haga pasar una mala semana.

Vía: Forbes.

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