La compañía taiwanesa TSMC tiene hoy en día el honor de ser la empresa fabricadora de chips más puntera del mundo, con mucha diferencia sobre el resto de competidores. Sólo Samsung se acerca un poco, pero no mucho, a la capacidad de miniaturización y a su volumen de producción. Como probablemente ya sabrás, TSMC fabrica todos los chips diseñados por Apple hoy en día, y por eso los de Cupertino les pagan una auténtica locura de dinero, simplemente para garantizar que tienen capacidad de producción para muchos millones de dispositivos, sobre todo ahora que tanto los Macs como los iPads o los iPhones, utilizan chips fabricados por TSMC. Por esa razón en TSMC están también incrementando el número de fábricas que tienen y EEUU es uno de los países en donde están invirtiendo. La fábrica que acaban de abrir en Arizona es la primera de varias que quieren abrir en ese país, para regocijo de Donald Trump, aunque esto ya es una decisión que se tomó antes, con la anterior administración, gracias a sus incentivos fiscales, entre otras ayudas.

Sin embargo, no todo son facilidades. Las fábricas de EEUU aún irán por detrás de las de Taiwán al menos durante unos cuantos años más.
La razón por la que irán por detrás, es que no son capaces de utilizar aún los procesos de fabricación con mayores niveles de miniaturización, que son por supuesto los más demandados. Por esta razón parece que fabricarán el A16 (con proceso N4P) durante unos años más antes de pasar a un proceso más avanzado que les permita fabricar con un proceso de 3 nm, que es el que utilizan los M3, M4 o el A17 Pro.

Cuanto más pequeños son los transistores del chip, más difícil es conseguir un elevado porcentaje de chips utilizables al final de todo el proceso, porque todo es más susceptible de fallar y las pequeñas imperfecciones se perdonan menos. Esta es la razón por la que en EEUU aún se utiliza un proceso de 5 nanómetros avanzado (N4P, y sí, el nombre confunde bastante). Hay menos personas con experiencia y capacidad para alcanzar los 3 nm allí, y ese entrenamiento, pruebas etc se lleva a cabo ahora, en paralelo a a la fabricación actual.
Es en Taiwán en donde TSMC tiene a sus ingenieros más punteros y en donde empujan realmente los límites de lo que se puede hacer, tecnológicamente hablando. En Nikkei Asia nos cuentan que TSMC está consiguiendo acelerar la construcción de nuevas fábricas en EEUU y en el futuro necesitará sólo dos años para construir una y tenerla operacional, una mejora importante sobre los cinco años que han tardado con la fábrica de Arizona. Luego, cuando tengan las fábricas, el gran reto es conseguir que utilicen los últimos niveles de miniaturización más avanzados que, por ahora, continúan siendo exclusivos de Taiwán. TSMC invertirá hasta 165.000 millones de dólares en la construcción de esas fábricas.