Por qué hace falta un iPad con M1 para Stage Manager o utilizar un monitor externo como segunda pantalla

Tras la presentación de iPadOS 16, os contamos las novedades de esta nueva versión del sistema operativo del iPad y también de algunas limitaciones, como no poder conectar un monitor como segunda pantalla en los iPads que no utilizan un M1 como CPU. Se puede conectar un monitor para mostrar lo mismo que vemos en la pantalla del iPad, pero no para utilizar como un segundo monitor. Stage Manager, el nuevo sistema multitarea, tampoco funciona en los iPads sin M1. Hoy os traemos la razón técnica por la que esto ocurre, para que dejen de sonar las acusaciones de obsolescencia programada y la supuesta intencionalidad de Apple de limitar las mejoras a los últimos modelos de iPad para fomentar su compra. No es eso lo que está ocurriendo.

Monitor externo conectado a un iPad con M1 en iPadOS 16
Monitor externo conectado a un iPad con M1 en iPadOS 16. Es necesario tener un M1 para que esto funcione así, extendiendo el escritorio o pantalla de inicio de iPadOS.

Según parece, para que la funcionalidad de controlar un monitor externo como segunda pantalla y la que permite agrupar las ventanas (Stage Manager, aunque Apple la ha llamado Organizador Visual en español) requieren del nuevo sistema de administración de memoria virtual que, según parece, sólo soporta el M1 en este momento.

Este nuevo método de intercambio de bancos de memoria en tiempo real es algo que los chips de tipo A como el A14 o el A15, no soportan. Su controladora de memoria no está diseñada para hacer algo que, en el caso del M1, sí es posible porque ese chip se diseñó para poderse utilizar en un ordenador. El iPhone, desde su comienzo, no está diseñado para utilizar memoria virtual. Cuando no hay memoria RAM, simplemente mata otros procesos de Apps que funcionan en segundo plano para poder liberar la suficiente cantidad como para ejecutar la tarea que pide el usuario. Esta es la razón por la que, por ejemplo si estamos en Safari y abrimos la App de Cámara para hacer una foto, cuando hayamos terminado y volvamos a Safari, a menudo hay que abrir la App de nuevo y cargar la página en la solapa activa una vez más. Esto ocurre porque la App de Safari fue el proceso que iOS mató para poder tener la RAM suficiente para la App de Cámara, que es muy golosa en términos de recursos de RAM por todas las funcionalidades y modos de disparo que tiene, utilizando varios módulos de cámara al mismo tiempo.

M1
M1 de Apple, con los chips de memoria RAM integrada a la derecha.

Este problema es menos evidente cuando la memoria RAM no está fragmentada, por ejemplo nada más arrancar el sistema. Pero tras varios días de utilización del iPhone sin reiniciar, sí que es muy evidente, sobre todo en los modelos en los que hay menos cantidad de memoria RAM. La buena noticia es que todo esto es tan rápido que la mayoría de usuarios no se da cuenta.

Ahora, la razón por la que el sistema multitarea requiere de esta nueva gestión de memoria virtual, es muy técnica. Básicamente, la memoria virtual consiste en grabar en disco (memoria Flash de almacenamiento en este caso) datos de la RAM que no se requieran inmediatamente para liberar espacio para otras aplicaciones. Es una manera muy lenta y poco eficiente de incrementar la cantidad de memoria RAM, añadiendo una RAM falsa, virtual, utilizando espacio de almacenamiento. En ordenadores es muy habitual desde hace décadas porque básicamente pueden abrir muchas aplicaciones al mismo tiempo y muchas de ellas pueden requerir mucha cantidad de RAM. La memoria virtual permite abrir esas aplicaciones, algo que de otra manera sería imposible.

El organizador visual, la segunda pantalla… son funcionalidades que requieren de mucha memoria RAM. Sólo los iPads con M1 tienen 8 GB de RAM, o 16 GB de RAM según modelo. Por eso, sólo los iPads con M1 pueden utilizar esas dos funcionalidades. Es la primera vez que un iPad se mete en cuestiones que, hasta ahora, eran exclusivas de un ordenador, como la memoria virtual, alejándose del paradigma de iOS en un iPhone, sin memoria virtual, que es en lo que iPadOS había hecho hasta ahora. La llegada de memoria virtual a iPadOS permitirá a cualquier aplicación aprovechar toda la memoria RAM disponible. Con dos pantallas, es posible abrir hasta 8 aplicaciones al mismo tiempo, y eso también requiere de mucha memoria RAM, que un A14 en un iPad Air de cuarta generación no puede ofrecer pero que un M1 en un iPad Air de quinta generación, sí que puede.

iPadOS 16

Esta es la razón de estas limitaciones. A pesar de todo, los que acusan a Apple de obsolescencia programada continuarán pensando exactamente igual, porque nada les va a hacer desistir de esa idea.