Guía definitiva para acelerar un MacBook lento

A todos los usuarios de cualquier ordenador nos ha ocurrido alguna vez. La eficiencia y velocidad a la que se movía todo en nuestro MacBook ya no es la que tenía cuando lo compramos. Ahora, es lento y parece más viejo que nunca, pero las buenas noticias es que hay varias soluciones para acelerar un Mac y deshacerte de este problema.

Logo de Apple iluminado en la parte trasera de un MacBook
Logo de Apple iluminado en la parte trasera de un MacBook.

¿Tu Mac parece una tortuga? No hay problema

El primer paso para acelerar un Mac es liberar espacio en el disco duro. Es habitual que tengamos muchísimos ficheros temporales que ya no necesitamos y que, sin darnos cuenta, hayan llenado la mayoría del espacio de almacenamiento que tengamos en nuestro disco duro o unidad SSD. Estos ficheros temporales, que no están a la vista, se pueden borrar sin problemas y liberar espacio para acelerar las velocidades de lectura y grabación en la unidad. Un disco duro lleno es una de las principales causas de lentitud en cualquier ordenador, o incluso en un iPhone, que a fin de cuentas es técnicamente lo mismo. Los expertos recomiendan tener entre un 15 y un 20% de almacenamiento disponible para que el rendimiento del equipo no empeore. Por eso es hora de hacer una limpieza que te permita deshacerte de todos esos archivos innecesarios, duplicados o ficheros temporales que ya no necesitas.

Existen varias herramientas que pueden ayudarte a optimizar el espacio de almacenamiento de tu Mac. Estos programas hacen un inventario de todos los ficheros que tienes para encontrar cuáles podrías borrar sin problemas, o cuáles son los más pesados.

Para verificar el espacio disponible en tu Mac, sigue estos pasos:

  • Ve al menú en la parte superior izquierda
  • Haz clic en «Acerca de este Mac»
  • Haz clic en la pestaña «Almacenamiento»

¿Estás al día con las actualizaciones de macOS?

No haber actualizado macOS en mucho tiempo puede ser también una razón de lentitud, porque los bugs o problemas de rendimiento que pueda tener, no se corrigen. Además, es peligroso desde el punto de vista de la seguridad, porque si tu Mac acabara en manos de otra persona, podría intentar aprovechar alguna de las vulnerabilidades conocidas de tu versión más antigua de macOS para conseguir acceder sin tu contraseña, y con eso, acceder a tus ficheros, fotos, vídeos etc. Apple actualiza macOS regularmente para optimizar el rendimiento, mejorando la velocidad y consumiendo menos energía, algo muy importante en un MacBook que habitualmente funciona con una batería.

Pegamento en tiras para la batería del MacBook Pro de 16 pulgadas con M1 Pro

Asegúrate de tener siempre tu Mac actualizado a la última versión de macOS.

Para verificar tu versión de macOS, sigue estos pasos:

  • Ve al menú en la esquina superior izquierda de tu pantalla
  • Haz clic en «Acerca de este Mac»
  • Verifica la versión en la parte inferior de la ventana

¿Cómo están afectando tus programas al inicio de sesión?

Si notas que tu Mac es especialmente lento en arrancar tras haberlo apagado completamente, es muy probable que tengas demasiados programas ejecutándose automáticamente en el inicio del sistema, o que los programas que se ejecutan en el inicio sean especialmente pesados y lentos en arrancar. Esto tiene una fácil solución.

Programas que se ejecutan en el inicio de macOS
Programas que se ejecutan en el inicio de macOS, y también la lista de programas que se ejecutan en segundo plano automáticamente.

En el apartado extrañamente llamado ítems de inicio de la aplicación de Ajustes del Sistema de macOS, puedes encontrar la lista de programas que se ejecutan al iniciarse el sistema. Si lo señalas y pulsas el botón de menos justo debajo, podrás eliminarlo de la lista. En cualquier caso, esto no desinstala el programa, sino que simplemente no lo ejecuta en el inicio del sistema. Puedes abrirlo después, manualmente, cuando lo necesites, y mientras tanto, no es necesario que lo tengas en ejecución en segundo plano. Esto te permitirá ahorrar energía de la batería y conseguir que macOS arranque mucho más rápido.

Considera añadir más memoria RAM o un disco SSD a tu MacBook

Si utilizas un MacBook bastante antiguo, es posible ampliar su memoria RAM o su disco duro. Más RAM te permitirá ganar muchísima velocidad porque macOS tendrá que utilizar menos memoria virtual para funcionar, y por lo tanto se ahorrará tener que escribir y leer muchos datos del disco duro. Esto es especialmente importante si utilizas un disco duro mecánico, especialmente lentos en este tipo de escrituras o lecturas de grandes ficheros swap, que es como cualquier sistema operativo basado en Unix llama a sus ficheros de memoria virtual en disco. La RAM se suele comprar en módulos que se conectan en slots disponibles para este fin, bien quitando módulos antiguos por otros de más capacidad o bien añadiendo un módulo nuevo en algún slot libre.

Por otro lado, si cambias ese disco duro mecánico por una unidad SSD que utilice el mismo formato de conexión (SATA, PATA etc) podrás incrementar enormemente la velocidad de todo el sistema. Las unidades SSD son mucho más rápidas sobre todo en el acceso múltiple a muchos ficheros pequeños, porque un disco duro mecánico tiene unas cabezas que deben moverse físicamente por el disco hasta la localización de cada fichero y hacer este cambio continuamente es lo que ralentiza toda la operación. Esto es lo que hace un disco duro mecánico que permite escuchar su sonido desde fuera, mover las cabezas mucho. Estas cabezas se encuentran en varios brazos que las hacen flotar por encima, sin tocar los diferentes discos que tenga una unidad. Una unidad SSD acaba con todo este sistema y acceder a diferentes direcciones de memoria en unos chips Flash de almacenamiento es infinitamente más rápido y eficiente energéticamente hablando.

Lamentablemente, cualquier Mac mínimamente moderno, especialmente los MacBooks, ya tienen la RAM soldada en la placa base y esto impide utilizar módulos para ampliarla como antes. Por un lado esto es una ventaja porque la CPU o GPU pueden acceder a la RAM mucho más rápidamente (como es el caso de los nuevos chips M1 o M2 de Apple) y también es posible fabricar un portátil mucho más delgado, pero por otro lado impide ampliarla en el futuro. Para ser exactos, sí que se pueden cambiar esos chips des-soldándolos y haciendo un reballing para soldar uno nuevo, pero esta técnica requiere de una habilidad, experiencia y técnica que escapa a la mayoría de mortales.

Cambio de chips de memoria RAM y SSD en un MacBook con chip M1
Cambio de chips de memoria RAM y SSD en un MacBook con chip M1,

Muchos usuarios se quejan amargamente de esta limitación. Con las unidades SSD, ocurre lo mismo, vienen soldadas en la placa base y no se pueden cambiar sin una estación de soldadura y un genio al mando. En algunos equipos como el Mac Studio, en los que la unidad SSD viene en una pequeña placa NVME M.2, poner una unidad nueva con más capacidad no funcionará porque es necesario programarla para emparejarla con esa placa base y que así el sistema la admita como propia. Apple hace esto como medida de seguridad, para evitar que alguien pueda por un lado extraer datos de una unidad existente que puede estar incluso cifrada, o que se pueda clonar para cambiarla por otra con algunas modificaciones sin que el usuario lo sepa. A pesar de todo, muchos usuarios no están de acuerdo con estas medidas y también se quejan amargamente sobre la imposibilidad de añadir una unidad SSD más grande y rápida por su cuenta. Esto es especialmente sangrante con Mac Studios que tienen un slot libre para otra unidad SSD y no se puede utilizar por esta razón.

¿El último recurso? Restablecimiento de fábrica

Si todo lo demás no te puede ayudar, puedes restablecer tu Mac a su estado de fábrica, dejándolo con la última versión de macOS compatible con ese modelo y sin nada más instalado. Esto te permitirá liberar espacio en la unidad SSD o el disco duro, y eliminar todos esos programas en el inicio del sistema, pero después deberás tener la disciplina de no volver a instalar programas que no sean imprescindibles para no volver a caer en la misma situación. Si restauras desde una copia de Time Machine o iCloud, volverás a tener el equipo exactamente como estaba antes de formatear y no conseguirás solucionar nada. Si por el contrario lo vuelves a utilizar desde cero, sin nada más instalado, tendrás la oportunidad de dejarlo lo más fresco y rápido posible dentro de sus posibilidades técnicas y la versión de macOS que estés utilizando.

Este artículo está patrocinado por Sergio Koller.

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