Empiezan a aparecer casos de AirTags utilizados para robar coches

Los AirTags se están vendiendo muy bien estos días y en las próximas semanas, durante las fiestas navideñas, serán sin duda uno de los regalos más habituales en muchas casas. Son realmente útiles, y funcionan muy bien, indicando dónde está una mochila, maleta o llavero con una exactitud increíble. El hecho de poder utilizar cualquier iPhone, Mac o iPad para reportar su posición de manera totalmente transparente y anónima, hace que averiguar su posición en un mapa sea mucho más probable que con los localizadores Bluetooth de la competencia. Hay más de mil millones de iPhones en funcionamiento en todo el mundo, y esa es una red contra la que es muy difícil competir.

Cuatro AirTags en un iPad Air 4 con iPhoneros.com cargado
Cuatro AirTags en un iPad Air 4 con iPhoneros.com cargado.

Aunque los AirTags disponen de un sistema diseñado para avisar a víctimas de un seguimiento, ahora parece que están siendo utilizados también para hacer un seguimiento de coches de alta gama que, poco después, resultan robados. ¿Cómo es esto posible?

Primero, es importante entender cómo funcionan los localizadores de Apple. Un AirTag, cuando se desplaza con otro usuario de manera constante, determina que está siendo transportado por la misma persona. Para evitar que eso suponga un seguimiento no autorizado, el AirTag dispone de un pequeño altavoz que emite un sonido para alertar a las personas que lo llevan encima que, efectivamente, alguien está pudiendo ver en dónde se encuentran. Este sistema hace que utilizar un AirTag para hacer el seguimiento de un producto hurtado, como una bicicleta, mochila o patinete, por ejemplo, no sea posible. La persona que los haya hurtado, sabrá que le están siguiendo y podrá encontrarlo y deshacerse de él. La razón para todo esto es que los AirTags nunca han sido diseñados como un método antirobo, sino como localizadores para cosas que habitualmente podemos perder. El robo o hurto no está previsto en su utilidad. Por supuesto, el seguimiento de personas sin su autorización, tampoco.

AirTag en la boca de un depósito de gasolina
AirTag en la boca de un depósito de gasolina, vía Policía de Nueva York.

En el caso de los robos de coches de alta gama, lo que hacen los ladrones es poner un AirTag por ejemplo en la boca de la gasolina, en donde el usuario del coche no lo va a encontrar en unas cuantas horas. Al estar en la parte exterior del coche, el sonido de su alarma puede pasar desapercibido desde dentro del coche. Poniéndolo ahí, los ladrones pueden saber dónde vive el propietario del coche, seguirle hasta su casa, y una vez ahí, esperar a que salga de la misma para cualquier cosa. En ese momento saben que tienen tiempo dentro del domicilio o frente a él, donde esté el coche, para llevárselo tras romper los mecanismos de seguridad electrónica del mismo. A menudo, ni siquiera eso es necesario porque la mayoría de víctimas dejan las llaves del coche en casa, y sólo hay que encontrarlas dentro para llevarse el vehículo.