Un médico demanda a Apple por utilizar sin permiso una patente propia sobre un método de detección de fibrilación auricular

Una de las principales funcionalidades del Apple Watch es su detección de fibrilación auricular, un tipo de arritmia en el corazón que puede ser potencialmente peligrosa y que conviene comprobar con un médico lo antes posible. Está ayudando a muchas personas en todo el mundo a encontrar una dolencia en su corazón de la que no tenían constancia. Sin embargo también está siendo la razón por la que Apple ha sido demandada, por un médico de Joseph Wiesel en Nueva York, que acusa a la empresa de utilizar su método patentado de detección de fibrilación auricular sin haberle pagado.

Electrocardiogramas en el Apple Watch

La patente, registrada en el año 2006 mucho antes de que el Apple Watch existiera, decribe un método para encontrar arritmias de este tipo en el corazón mediante la medición de diferencias en el ritmo cardíaco, algo que se supone que el Apple Watch hace también. Según Wiesel, el método que Apple utiliza es el descrito en su patente. Él ha intentado ponerse en contacto con Apple para conseguir que licencien su patente, pero la compañía ha decidido no atenderle, debido a lo cual les ha demandado para determinar en un juicio si Apple tiene que pasar por caja, si el método es el mismo que el registrado o si deben cambiar el método de detección para evitar este pago.

En EEUU es muy habitual que ocurran este tipo de situaciones porque el sistema de patentes en este país fomenta que se pueda registrar todo tipo de invenciones, algunas muy genéricas, que luego dan lugar a este tipo de conflictos. De hecho, hay empresas cuyo único objetivo es acaparar todo tipo de patentes para luego ir cobrando royalties por su utilización a todo tipo de empresas que fabrican todo tipo de dispositivos. Obviamente las empresas con productos más influyentes y con más visibilidad son las más afectadas, y Apple no es una excepción. El departamento legal de la compañía debe ser uno de los más ocupados de todos los que tienen, casi con toda seguridad.

Vía: Bloomberg.